Siempre tenemos una historia que contar, una palabra que decir, o un pensamiento que expresar, y muchas veces callamos por miedo a que nos señalen o se burlen de nosotros, a mi me ha pasado muchas veces y un tiempo pretendí tragarme todas esas cosas que quería decir, pero por mas que el ser humano quiera callar sus verdades, nunca podrá hacerlo porque siempre habrá ese toque divino que nos impulsa a decirlo..